Amor no correspondido

Cuando te hablaba de sus planes, tú sólo escuchabas, amamé.
Mientras sonreía señalando el cielo, tú sólo imaginabas todo arder.
Por fin comprendiste que no era correspondida esa forma de amarle cuando mirando las estrellas te dijo que pidieras un deseo y pediste dejar de desearle.

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