Amor propio

Amor propio

Cuando a vosotras os exigían ser mujeres nosotros aprendimos a ser hombres.
Vosotras jugando con muñecas y nosotros con balones.
Mientras vosotras os poníais guapas con maquillaje, nosotros maquillabamos nuestra sensibilidad y aprendimos a no llorar.
Nos enseñaron como debíamos amarnos, como tratarnos y como tratar al amor.
Nos enseñaron la manera de compartir, de ser y sentir sin opción a duda.
Nos enseñaron que nuestra dependencia mejora con nuestra pareja y que el amor verdadero dura toda la vida y si, tenían razón.
Somos dependientes, diferentes y el amor verdadero dura toda la vida pero no en ese orden y no con esas normas, si no con uno mismo.
Antes de amar a nadie, lo único que deberíamos haber aprendido es a respetar lo que queremos, no lo que representamos o lo que nos obligaron a idealizar.
Nadie nos dijo la verdad porque nadie quiso ser responsable del cambio si nos llevó al fracaso.
Esto nos impedía crecer por aquel entonces, cuando nadie creía en nosotros, ni siquiera  nosotros mismos.

Sin pensar saltemos, gritemos tan alto que al caer retumbe el eco de lo que nos amamos.
Olvidemos las razones para dejar de hacerlo y olvidemos también como era antes.
Desnudos aún con ropa sin miedo a lo que pueda ser si es por amor, como amantes.

photo -cicutafilms@gmail.com Aitana Pérez Sainz

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