Ella no es nadie

Esencialidad como dogma, tan fugaz como intensa ella no es de nadie pero si dueña.
Dueña de sus fantasías, juega con sus normas y les robará más tiempo del que les dedica.
Toxina para la mente, un fármaco para el alma, tan adictiva que ya estás dentro.
En sus labios está el antídoto pero tan sólo su mirada basta para sanarme.

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