Mi nacimiento

Mi nacimiento

Se apretó la soga que rodeaba mi cuello a penas antes de ver el mundo.
Todo hubiera acabado en ese momento, aunque todos esperaban algo mejor.
Diagnóstico: Circular de cordón (vuelta de cordón umbilical en el cuello del feto)

Alguien se preocupa por resucitarme sin ni siquiera entender el sentido de mi vida, dejando mi futuro en manos del siguiente.
Esos segundos lejos de lo eterno fueron la carta de presentación y ese día entendí la muerte antes de la vida.

Horas después, en tan pequeño espacio ya estaba estable, solo dentro del aura de tan gran esperanza, era solamente un bebé.

Días después nos dan el alta.
80 km nos separan de casa y algo más, hielo en una curva y por segunda vez antes de ver la luz alguien tiene que preocuparse por mi vida.
Esta vez mi madrina, cuentan que ni me desperté, como si no tuviera que ver conmigo, parece como si para alguien no fuera bienvenido o como si alguien quisiera hacerme entender que hay vida después de la muerte, que existe la posibilidad de morir y renacer cada día, que nadie está exento de ella pero se puede esquivar y sobre todo y lo más importante de la vida, sentirse vivo.

Todos los días me pregunto lo mismo, que será de nuestro futuro, quién o quiénes nos lo aseguran?
Y cada día me convence más la idea de que el tiempo no es lo que nos han presentado.
De que el futuro es sólo un borrador que necesitamos para mantenernos cuerdos en una sociedad que te obliga a tener planes.
Que el pasado y de la misma manera el presente se desvanecen para convertirse en recuerdo, un recuerdo que está ahí para mantenerte lejos de lo que te acerca a la muerte, porque el único propósito real de esta vida es no perderla.

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