No me mires así…

Todo era silencio, esa era la premisa de lo que tus labios harían conmigo.

Yo que pensaba que podía escaparme de cualquiera y me encuentro aquí, engañandome  como única forma para poder  seguir sin ti.

Detrás el deseo, delante de la posiblidad y me quedo mudo.
Quien iba a convencer a este necio de que era en dos esferas donde encontraría su mundo.

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