Si vuelves…

No aprendo, me despierta la sed y el olor a café.
Por lo visto no he dormido solo.
Me levanto con la sensación de estar haciéndolo mal pero me olvidaré de esto mientras sigas aquí.

Nunca fue tabú ni penitencia la firma del deseo entre tu y yo, no obstante será mejor seguir con este secreto.

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