Llévame al final, a rozar tu piel, a perderme en esa sensación de parar el tiempo. Te juro que hoy no seré nadie, solo sácame de aquí, vámonos corriendo y deja esas cartas en el buzón.
Vámonos lejos del límite de nuestro deseo, tan lejos que nadie pueda juzgarnos, ni siquiera nosotros mismos.
Coge lo necesario y deja el resto, yo me llevo solo lo puesto, he vaciado también mi corazón.
Prometeme que existe ese lugar, nada parece estar tan lejos si al final te encuentro, nada puede ser tan oscuro, si caminamos juntos daremos luz al abismo.
Después de todo decir adiós será lo más obvio, volveremos a ser tan volátiles como la ceniza después de arder, volveremos a ser tan frágiles que preferiremos desaparecer.
