
Había un mundo lleno de gente que va y viene y ahí estábamos tú y yo.
Todavía y sin saberlo mirando al infinito y tal vez sin darnos cuenta coincidimos en ese espacio donde el pensamiento sustituye al sueño.
Tal vez lo más bonito de las personas que aman la libertad es la virtud de entenderla, respetarla y ser paciente para vivir su momento.
Yo creo en las casualidades, pero no las llamo así, creo en la suerte, incluso en el karma o en el destino pero tampoco lo llamaría así.
Esto han sido un cúmulo de decisiones que nos llevaron a conocernos creando un lugar para cada uno en el corazón del otro