Hazlo primero

Tenías miedo a perderme y por eso nunca dijiste  no.
Tenías miedo al rechazo y por eso rellenaste cada silencio con tu voz.
Tenías miedo a quererme porque mi corazón parecía de acero.
Tenías miedo a que no te quisiera porque no lo habías hecho tú primero.

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