En el momento de tomar decisiones surge el miedo a equivocarse, porque relacionamos equivocarnos con fracasar y tenemos miedo a fracasar por miedo a perder el tiempo.
Pero de cualquier manera, cuando no tomas una decisión, estás tomando la decisión de no tomarla.
De esta manera aprendí que equivocarse no es fracasar, es aprender y también aprendí que al no tomar decisiones estás decidiendo también de igual manera.
Hagas lo que hagas que nadie decida por ti.
