No te mientas, no escondas la verdad detrás de ese disfraz y dejes de ser. Aquí no hay dueños, solamente hay hueso y piel. Deja a un lado la sangre yo ya no distingo la hiel de la miel.
No te compares con nadie, ni siquiera contigo, no queda nada que perder si no hay desafío, no hay nada que ganar si ya se da todo por perdido.
Esta noche nos espera una guerra, esta noche no habrán enemigos, hoy seremos aliados en la batalla debajo de tu ombligo.
