Perdonar sin olvidar

Perdonar sin necesidad de olvidar, porque al perdonar asumes la responsabilidad de no castigar, de aceptar que todos nos equivocamos y vuelves a restaurar la confianza que antes existía.
Este ejercicio compromete a las dos partes y les exige un esfuerzo, al que perdona por empatizar y al perdonado para no volver a hacerlo.
Olvidar sería un error porque construimos nuestro futuro y presente a través de nuestras experiencias pasadas y olvidar nos llevaría a cometer el mismo error una y otra vez.

También hay que aprender de la misma manera a perdonarse a uno mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *